La verosimilitud, como ya traté en una de mis primeras entradas es una elemento importante que no se puede dejar de lado. Aunque estemos tratando con culturas o mundos muy alejados de la realidad de lectores, una historia se tiene que sentir lo más creíble posible para que te interese. No es que eso tenga que parecerse a algo que pueda pasarnos, sino que dentro de las leyes ficcionales que presentes pueda pasar.